Vivir sin máscaras: la libertad de habitar tu propia verdad
Todos, en algún momento de la vida, hemos usado una máscara emocional. No una de mentira, sino una de supervivencia: una forma de comportarnos, reaccionar o mostrar lo que creemos que nos va a proteger, evitar conflictos o mantenernos cerca de los demás. Y aunque estas máscaras surgieron como un mecanismo para adaptarnos, con el paso del tiempo pueden convertirse en una especie de armadura que no sabemos cómo quitarnos… incluso cuando ya nos pesa, ya no nos queda o ya no nos representa.




